Lo que NO es la Biblia
La Biblia es un libro que trata de las verdades esenciales
Cuantos lectores se apresuran a cerrar la biblia después de haber leído tan solo unas cuantas paginas. Se niegan a tomar en serio una obra que les parece estar llena de afirmaciones que hace tiempo se encargo de echar por tierra la ciencia moderna.
Les chocan ademas la violencia o el crimen que respiran algunos de sus relatos.
Por tanto, es conveniente deshacerse de algunas ideas preconcebidas que han falseado la comprensión del texto. Empecemos por señalar lo que no es la biblia, antes de indicar lo que hay que buscar en ella.
Lo que NO es la Biblia
La biblia no es un texto de ciencias naturales
Los redactores que escribieron los textos bíblicos expresan sus ideas religiosas refiriéndose al nivel de cultura y de información de su época. Tan solo hay que conservar su mensaje. Esto aparece, por ejemplo, en los origines de la tierra y del hombre.
En esos relatos se afirma que el universo entero debe su realidad a Dios. El Génesis enuncia con claridad, y para todas las épocas, que el mundo material y la humanidad son solidarios de un mismo destino proyectado por Dios, destino comprometido por la voluntad libre del hombre que, desde el origen, se inclino hacia el mal empeñándose en ser totalmente autónomo.
La Biblia no es libro de historia universal
No cabe duda de que los primeros capítulos del Génesis nos dan ciertas indicaciones sobre el origen de las diversas razas y de los diferentes pueblos con los que Israel se inserta en un conjunto y que el pueblo elegido no fue escogido por Dios mas que como vanguardia de la humanidad entera.
El sistema de parentesco que se utiliza para decirnos eso es discutible, históricamente hablando, pero nos dice de la certeza profunda que anima a los creyentes, conscientes de que tienen un vinculo esencial con unas poblaciones extranjeras.
De hecho , la historia que cubre la biblia se localiza en un espacio muy restringido: el ambiente del próximo oriente, el único que conocen sus autores.
No toca mas que a las relaciones que existen entre los imperios del próximo oriente antiguo (Egipto, Asiria, Babilonia, Persia , Grecia y Roma) y el pueblo de Israel.
No nos dice nada de otras civilizaciones contemporáneas: de la India, China, Japón, imperios africanos o americanos. Ignora la mayor parte de Europa.
La Biblia tampoco es un libro de historia de Israel en el sentido que entendemos la historia
Por eso los redactores definitivos de la biblia utilizan a veces tradiciones divergentes sobre los hechos que refieren. No se preocupan lo mas mínimo de armonizarlas, suprimiendo las contradicciones que pueda haber entre ellas. Las conservan todas, en la medida en que cada una permite expresar una toma de conciencia delante de Dios.
La Biblia no es un curso sistemático de religión o de moral
En el Antiguo Testamento aparecen a veces algunas ideas sobre Dios que nos resultan muy extrañas: se les presentan intenciones, pasiones, decisiones que nos chocan y hasta nos escandalizan.
Se nos presenta al Señor terriblemente humano: se muestra a veces celoso, colérico; ordena la matanza de los enemigos de Israel.
Algunos ritos religiosos nos saben a magia y no nos parecen expresar la Fe en un Dios trascendente. Incluso algunas costumbres de los «testigos de Dios» nos parecen extrañas y hasta ridículas.
La historia santa no es una historia de santitos.
